De primera mano

Lo que he vivido y lo que he ido a comprobar. Un email al día, de lunes a viernes.

JUAN MANUEL FERRERA

27.07.2026

Con catorce años alquilé una oficina para investigar fantasmas

Una oficina pequeña, de verdad, alquilada con lo que podíamos juntar unos críos de instituto. Le pusimos siglas: I.P.U., Investigación en Parapsicología y Ufología. Santiago Jubany y yo.

Había empezado en 1973, con un profesor que hizo algo que entonces no hacía nadie: nos dejó elegir el tema de nuestro trabajo. En la España de Franco eso era casi subversivo. Yo elegí el Tíbet.

De ahí ya no paramos. Casas encantadas. Brujas de verdad, de las que no cobran y tienen los ojos verde esmeralda. Regresiones. Tarot, ouija, astrología, quiromancia. Lo que cayera.

La gente se ríe de esa lista. Yo no.

Porque de todo aquello saqué algo que me ha servido después: la costumbre de ir a mirar. No leer sobre la casa encantada. Ir a la casa. No opinar sobre la bruja. Sentarse delante y preguntar.

En 1975 entramos en el primer templo Hare Krishna de España. Con Franco vivo, era la cosa más rara que podías hacer aquí.

Supe que eso era lo mío. Tardé seis años en atreverme.

Cincuenta años después sigo haciendo lo mismo, solo que con textos. Voy a mirar. No me fío de lo que me cuentan. Lo anoto.

Todo lo que he anotado está en un fichero. De ahí sale lo que te voy a mandar cada día.

Mañana te cuento cómo me fui de casa.

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